jueves, mayo 12, 2005

Jorge Cortell se quiere multiplicar por mil

Cogido de http://www.cortell.net

Este hombre retó a la SGAE y a la policía a impedirle bajar una canción protegida mediante una red P2P para demostrar la legalidad del acto. Nadie se lo impidió.

Aquí comparto su mensaje como él pide al final del escrito.


Cómo multiplicarme por mil
Date Created: 11 May, 2005, 01:07 PM

De nuevo gracias por las muestras de apoyo. Con unos 450 emails (de los 4000 recibidos) por contestar, os prometo que contestaré a todos. Voy por orden cronológico (ya he llegado a los recibidos hace 4 días), pues el mismo derecho a contestación tiene un estudiante, que un vicerrector, que un periodista, partido político, famoso, o asociación (algún día, con tiempo, haré un listado de apoyos y cobertura mediática). Son de agradecer, y compensan las puñaladas e insultos que hay que aguantar por decir lo que uno piensa (aunque sea de una forma tan razonada y documentada que pese a que haya quien discrepe, no entiendo como puede haber quien se oponga radicalmente). Pero no entraré en más polémicas ni tu-has-dicho-yo-he-dicho.

Lo que sí voy a tener que hacer es multiplicarme por mil (o más). Es muy sencillo, la naturaleza no física de las ideas lo permite. ¿O alguien cree que a quien se invita a conferencias y otros actos es a mí? Pues no, es a mis ideas. La gente que me invita no me conoce. Conoce mis ideas, mis escritos, mis posturas, pero nunca ha tomado una copa (de zumo) conmigo, ni ha jugado a baloncesto conmigo. Está claro que nadie conoce mis ideas mejor que yo, y que como intérprete de las mismas empiezo a ser aceptable (por la experiencia, ya que no tengo ningún talento particular), pero a la vez, puestas en boca de otro, vistas con otros ojos, y debatidas y pulidas seguro que mejoran mucho más que si me he de dedicar yo sólo a dicha mejora.

Esa es la esencia de este debate (más bien lucha) por la cultura y el acceso a la misma. Hemos de superar el condicionamiento histórico de obra = producto, y empezar a pensar en obra = interpretación / obra por encargo / distribución+producto con valor añadido / aplicación y modificación, etc. O sea, el que se ha de "alquilar" es el autor, o su trabajo cuando es por encargo, y no su obra, que ha de ser libre para el disfrute y enriquecimiento intelectual de todos.

Por lo tanto propongo que todo el que quiera dar difusión a mis ideas no espere a que pase por su ciudad de casualidad (por que no tienen presupuesto para sufragar mi desplazamiento) para organizar una charla en un instituto, sino que la organicen ellos mismos. Y si tienen miedo escénico que proyecten mi conferencia (siempre sin cobrar entrada, no aparezca un cobrador del diezmo de la SGAE), o que la graben en CDs de audio (con canon, hay que joderse) y los regalen y los incluyan en las bibliotecas, o que impriman (o mejor por email) los PDFs y los envíen a medios de comunicación, políticos, amigos... No dependáis de mí (ni tengo ni quiero acólitos). No dependáis de nadie. Debéis ser libres. Ser libre no es un derecho: es una obligación. Os lo debéis a vosotros mismos (y que nadie intente convenceros de lo contrario).

Recordad: no soy yo, son mis ideas. Y puede que yo no sea libre (esclavo del tiempo, del espacio, de las relaciones sociales, el trabajo, el placer, o lo que sea...) pero mis ideas sí (por ahora, así que aprovechad antes de que prohiban que circulen archivos sin DRM por la red, u obliguen al uso de biometría forzosa, o cualquier otra locura de ese tipo, y las ideas y la información dejen de ser libres).

¿Os gusta el mensaje? Pues compartidlo. ¿No os gusta? Pues seguid navegando.